UCRANIA y RUSIA: LA INVASION. 

Ucrania
Ucrania
I

Sobre la Marcha…

Rafael Martínez de la Borbolla

@rafaborbolla

“No hay purgatorio para los criminales de guerra, van directos al infierno” – Sergiy Kyslytsya (Embajador de Ucrania ante la ONU)

Mientras Rusia bajo el regimen autocratico de los Zares se convertía en un imperio,  en Ucrania durante la  primera mitad del siglo XVII se intensificó la lucha emancipadora contra los invasores Polacos y Lituanios. La guerra del pueblo ucraniano (1648-1654) bajo la dirección de Bogdán Jmelnitski finalizó con la unificación de Ucrania y Rusia, quien la había apoyado militarmente durante el conflicto.  En marzo de 1654 se ratificó la autonomía ucraniana dentro del Imperio Ruso. 

Bogdán Jmelnitski

En la segunda mitad del siglo XVIII, Ucrania del Sur se convirtió en uno de los principales proveedores de trigo del imperio Ruso. En 1783, el khanato de Crimea fue anexado por Rusia. Después de los repartos de Polonia entre Rusia, Prusia y Austria (1793-1795), se unió a Rusia el territorio de la orilla derecha del Dniéper. A fines del siglo XVIII quedó abolida la autonomía de Ucrania. En 1796, la Ucrania situada en la orilla izquierda del Dniéper se convirtió en la Provincia de Malo Rossiya (Rusia chica).

Tras la caída del zarismo  en febrero de 1917, se estableció en Ucrania una dualidad de poderes, entre el Gobierno Provisional de San Petersburgo y la Rada (asamblea) Central de Ucrania (Kiev), creada con apoyo de la burguesía y de círculos nacionalistas. En diciembre, después del triunfo de la revolución bolchevique, el primer congreso de los soviets de Ucrania proclamó el poder soviético. La Rada apoyó a las tropas austro-alemanas que invadieron el país en la primavera de 1918. Hasta 1920, Ucrania fue campo de batalla de la guerra entre el poder soviético y sus enemigos internos y externos. En diciembre de 1922, Ucrania participó del Primer Congreso de los Soviets de toda Rusia, en Moscú, donde se aprobó la fundación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Durante los primeros años de la existencia de la Unión Soviética (durante el mandato de Lenin fundamentalmente), se llevó a cabo una política de inclusión de las etnias no rusas dentro del incipiente Estado soviético. Como consecuencia de esta estrategia multicultural del Estado bolchevique, se permitió el uso, estudio y publicación de obras en lengua ucraniana. Por el contrario, a partir de 1924 y durante el régimen de Iosif Stalin se adoptó una política de rusificación forzosa, en la que se persiguió al nacionalismo ucraniano de manera extremista y sanguinaria.

Estos legados históricos crearon líneas de fractura duraderas. Dado que el este de Ucrania cayó bajo el dominio ruso mucho antes que el oeste, los habitantes del este tienen mayores vínculos con Rusia y son más propensos a apoyar a los líderes de tendencia rusa. Por el contrario, Ucrania occidental pasó siglos bajo el control cambiante de potencias europeas como Polonia y el Imperio Austrohúngaro, razón por la que los ucranianos del oeste han tendido a apoyar a los políticos de tendencia más occidental. La población del este tiende a ser más rusófona y ortodoxa, mientras que partes del oeste son más ucranianas y católicas.

En el período de entreguerras, el gobierno soviético impulsó en Ucrania la industrialización y la colectivización de la agricultura forzosa, lo cual provoco una hambruna que mató a millones de Ucranianos. 

Durante la segunda guerra mundial, Ucrania fue invadida por Alemania, en un principio fueron recibidos como libertadores, pero al breve tiempo inició el genocidio de sus ciudadanos, lo que provocó el inicio de una ferra resistencia contra el ocupante. 

En 1954, el poder central soviético, encabezado por Nikita Khruschev, el cual era originario de Ucrania, y ex primer secretario del Partido Comunista de Ucrania (KPU) y máximo dirigente del PC de la Unión Soviética (PCUS), entregó a Ucrania la región de Crimea, hasta entonces parte de la Federación Rusa.

Ucrania
Nikita Khruschev

En 1991, tras la disolución de la Unión Soviética, el territorio que ocupaba se dividió en un total de quince repúblicas independientes, entre las que se encontraba Ucrania que un año antes había declarado su soberanía.

Los países de Europa del este que después de la Segunda Guerra Mundial cayeron bajo la orbitra sovietica, así como los Estados Bálticos (antiguos miembros de la URSS), se fueron acercando rápidamente a la Europa Occidental, siendo aceptados en la Organización del Tratado del Atlantico Norte (OTAN), creada para defenderse en conjunto contra un virtual ataque Sovietico, lo cual no fue bien visto en Moscú por lo que Washington, para bajar presiones, acuerda no incorporar ningun nuevo miembro dentro de la OTAN. 

Hasta 2004 el gobierno Ucraniano era pro-ruso, pero una serie de manifestaciones incian la revolución naranja, llamada así por el color que utilizan lo manifestantes, que terminará con la creación de un nuevo gobierno pro-europeo. 

Dentro de Ucrania inició un conflicto entre este y oeste, alentados ambos bandos por intereses extranjeros y nacionalismos, que llevó a decenas de miles de muertos entre aquellos que apoyaban el acercamiento a Occidente y los que apoyaban la reincorporación a Rusia. 

Los acontecimientos se precipitan cuando el gobierno de Kiev inica conversaciones para ser admitido en la Comunidad  Economica Europea y en la OTAN, lo cual es inaceptable para Rusia. 

Luego de meses de acumulación de tropas y tanques, de sombrías advertencias de violencia y de ambiguas garantías de paz, así como de esfuerzos diplomáticos en Washington, los pasillos de Naciones Unidas y las capitales de Europa, la invasión de Rusia a Ucrania comenzó temprano el jueves 24 de febrero, con ataques de artillería y misiles dirigidos a varias ciudades importantes, entre ellas la capital, Kiev, y miles de muertos.

Ucrania
Un soldado ucraniano en el frente cerca de Trokhizbenka, en el este de Ucrania, Foto: Tyler Hicks/The New York Times

Todo indica que Ucrania a sido abandonada a sus suerte, militarmente no podrá hacer mucho frente el poderío Ruso, los aliados Occidentales en represaria a la invasión han anunciado fuertes sanciones economicas a Moscú, cuya economia es mediana, que de durar, estrangularán economicamente a Rusia, la cual pudiera responder, aún cuando ellos mismos serían afectados, cancelando sus exportaciones de titanio, escencial para la industria especializada (es el tercer mayor productor del mundo) a las potencias Occidentales, Estados Unidos importa de Ucrania el 90% de los suministros de neón que requiere para la industria de semiconductores, cuya escasez derivada de la pandemia, fue un gran problema a lo largo de 2021. De prohibir Rusia estas exportaciones, regresaría el golpe a la economia europea y norteamericana, ya golpeadas por la pandemia. La economía globalizada hace que occidente también pueda sufrir algunas consecuencias a partir de las decisiones de Rusia. Ya no es la Guerra Fría de hace cuatro décadas. Ademas existe un nuevo contendiente mundial: China, que analiza cautelosamente las acciones que tomará en su beneficio. 

Zelensky
El presidente de Ucrania Volodimir Zelensky

Pero al final, como siempre en la lucha de poderes, los afectados serán los ciudadanos comunes, esos de a pie que perderan sus hogares, la vida o serán desplazados, así como los familiares de los que moriran en esta guerra. 

 793 total views,  2 views today

Be the first to comment on "UCRANIA y RUSIA: LA INVASION. "

Leave a comment

Your email address will not be published.


*