Audomaro, el espionaje y las filtraciones

AudomaroFoto: Eje Central

Nacional

A menos de tres meses de haber iniciado, 2022 ya puede considerarse un año para el olvido para el presidente Andrés Manuel López Obrador. Buena parte de su desventura tiene que ver con las filtraciones, ya sea periodísticas o entre sus más cercanos, que han incendiado su gobierno y han puesto en entredicho la frase de que “en su gobierno ya no se espía a nadie”.

La filtración de datos sensibles que ha derivado en escándalos y se ha reflejado en una baja de la aprobación presidencial obliga a preguntarse cuál es el papel que realiza Audomaro Martínez en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para proteger al titular del Ejecutivo.

El nombre del general en retiro ha sonado mucho en las últimas semanas en los corrillos políticos, entre otras cosas por las diferentes pistas que llevan hacia Houston, a la llamada “Casa Gris”. Las sospechas de una parte del gabinete presidencial y de Palacio Nacional se posaron de inmediato sobre el militar tabasqueño, considerado uno de los mejores amigos del presidente López Obrador.

Una segunda sombra de sospecha se posó sobre el general el pasado fin de semana, luego de que se difundiera la grabación de Alejandro Gertz Manero con su mano derecha, el fiscal Juan Ramos, en la que se aprecia la intención del fiscal general de influir en la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el caso de su familia política. La llamada se habría realizado desde la red de comunicación interna de la Fiscalía General de la República (FGR).

Por si las sospechas o vulnerabilidades no fueran suficientes para cuestionar el trabajo de inteligencia del general Audomaro, de los violentos sucesos en los que terminó el partido entre Querétaro y Atlas también se le puede achacar cierta responsabilidad, puesto que existen indicios de que el enfrentamiento entre los supuestos grupos de animación fue premeditado, como lo han ventilado el exdirector deportivo de los Gallos Blancos, Adolfo Ríos, y el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro.

También circulan versiones de que cámaras de vigilancia instaladas en colonias aledañas al estadio La Corregidora fueron vandalizadas un par de horas antes del inicio del partido, y se tenía el antecedente, según el Club de Futbol Querétaro, de que 500 playeras del equipo fueron sustraídas de sus oficinas apenas unas semanas antes. Todos estos indicios debieron haber prendido las alertas de un centro especializado en preservar la gobernabilidad.

El CNI no ha sido ese organismo que permite prever de manera eficaz las amenazas a la gobernabilidad del país. No lo fue en Querétaro y no lo ha sido a lo largo del sexenio, sobre todo en temas de lucha contra el crimen organizado, y en la planeación de operaciones estratégicas, como la detención de Ovidio Guzmán, donde el Ejército Mexicano se vio superado en número por integrantes del Cártel de Sinaloa.

La duda legítima se posa sobre la verdadera función del otrora Cisen y de su titular, quien se considera realmente como el impulsor del proceso de militarización del Estado; también de los nombramientos, en su momento, de los actuales titulares de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, y de la Semar, José Rafael Ojeda. De los cercanos al general Audomaro habría salido también el expediente del presunto esquema de extorsión del que se acusa a Julio Scherer y a varios abogados.

También se tiene registro de que Audomaro Martínez es quien ha insistido en resguardar al presidente de la República con un cuerpo de élite militar, y desaparecer a la Ayudantía que controla Daniel Assaf, el amigo de Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”.

El espionaje, las filtraciones y los escándalos que implosionan el gobierno del presidente López Obrador son, una vez más, prueba de la falibilidad de la 4T.

Origen: La filtración de datos sensibles obliga a preguntarse cuál es el papel del CNI

 494 total views,  2 views today

Be the first to comment on "Audomaro, el espionaje y las filtraciones"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*